
Una descripción general rápida de cómo se siente su visita: desde el tiempo en la clínica hasta la recuperación, la comodidad y la duración de los resultados. Todo lo que necesitas para planificar tu día con confianza.
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4–6 horas
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1–2 noches
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Anestesia general
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Vuelta al trabajo: 2–3 semanas. Actividad física completa: 6–8 semanas
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Duraderos; los cambios de peso y un nuevo embarazo pueden afectar al resultado

Estamos aquí para responder a sus preguntas y ofrecerle las soluciones estéticas más adecuadas. Planifiquemos su proceso, ya sea en persona o mediante una consulta en línea.
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El Mommy Makeover no es una única operación, sino una combinación de procedimientos quirúrgicos planificada de forma individual para abordar los cambios en el abdomen, las mamas y el contorno corporal después del embarazo, el parto y la lactancia. Estos cambios son distintos en cada mujer, por lo que los procedimientos se eligen según su anatomía y sus necesidades. El objetivo es valorar conjuntamente el abdomen, las mamas y la cintura para buscar un resultado natural y equilibrado, en armonía con la constitución de cada paciente.
Durante el embarazo, la pared abdominal se estira, los músculos rectos del abdomen pueden separarse en la línea media y la piel puede perder elasticidad. La lactancia también puede modificar el volumen y la posición de las mamas. Después del parto, algunas mujeres recuperan buena parte de su contorno con ejercicio y control del peso; en otras persisten la flacidez de la piel abdominal, la diástasis de rectos, la caída de las mamas o los depósitos de grasa localizada.
El Mommy Makeover busca tratar parte de estos cambios persistentes mediante un plan quirúrgico personalizado. No existe una lista fija de procedimientos. Durante la consulta se valoran la calidad de la piel, el estado de la musculatura abdominal, la forma de las mamas y las expectativas de la paciente en su vida cotidiana. La prioridad es abordar la preocupación principal con la técnica adecuada. Si el estado general de salud, la extensión de los procedimientos o la duración prevista de la operación no permiten combinarlos con seguridad, pueden realizarse en intervenciones separadas.
Para favorecer la duración del resultado, el cuerpo necesita recuperarse y estabilizarse antes de la cirugía. El momento adecuado se determina de forma individual teniendo en cuenta la recuperación tras el embarazo, el fin de la lactancia, la estabilidad del volumen mamario y del peso, y el estado general de salud. Un nuevo embarazo puede volver a modificar los tejidos del abdomen y las mamas, por lo que las mujeres que han completado su planificación familiar suelen ser candidatas más adecuadas.
En la primera consulta se revisan sus antecedentes médicos, las operaciones previas, los medicamentos que toma y el tipo de parto. A continuación se examinan la pared abdominal, la posible diástasis de rectos, la calidad de la piel, el tejido mamario y la distribución de la grasa. Esta valoración permite determinar qué procedimientos pueden combinarse y cuáles podrían implicar un mayor riesgo.
Antes de decidir la intervención, se comentan en detalle el tiempo de recuperación, la ubicación de las cicatrices, las restricciones de actividad y las expectativas realistas. La cirugía no pretende reproducir exactamente el cuerpo anterior al embarazo, sino remodelar los tejidos existentes para lograr un contorno más armonioso.
La operación se realiza bajo anestesia general en un hospital certificado y completamente equipado. Su duración depende de los procedimientos previstos. Cuando se combinan abdominoplastia, liposucción y cirugía mamaria, suele durar aproximadamente entre 4 y 6 horas.
Las incisiones se sitúan, siempre que sea posible, en zonas que puedan quedar cubiertas por la ropa. En la abdominoplastia, la incisión sigue la línea del bikini. En la mastopexia pueden ser necesarias incisiones alrededor de la areola y, según el caso, hasta el pliegue bajo la mama. Los puntos de acceso para la liposucción se mantienen lo más pequeños posible. Al finalizar, las heridas se cierran cuidadosamente; en la mayoría de las pacientes no es necesario retirar los puntos.

La estancia hospitalaria suele ser de una o dos noches. Durante los primeros días es habitual sentir tirantez y presentar hinchazón y hematomas en el abdomen. El dolor suele controlarse con los analgésicos prescritos. Después de una abdominoplastia se utiliza una faja de compresión médica durante varias semanas para dar soporte a los tejidos mientras cicatrizan.
Los movimientos suaves y controlados se inician pronto para favorecer la circulación. Al principio puede ser necesario caminar ligeramente inclinada hacia delante; la postura erguida se recupera de forma gradual durante las semanas siguientes. La vuelta a un trabajo de oficina suele ser posible en 2–3 semanas. Para levantar peso, ejercitar los abdominales o practicar deporte intenso, generalmente hay que esperar entre 6 y 8 semanas. Las cicatrices pueden ser más visibles durante los primeros meses y atenuarse con el tiempo. Las revisiones, el uso de la compresión indicada y la protección solar forman parte de los cuidados posteriores.
Como el Mommy Makeover puede incluir varios procedimientos quirúrgicos, existen riesgos como sangrado, infección, seroma, problemas de cicatrización, cicatrices visibles, alteraciones de la sensibilidad y complicaciones tromboembólicas. Los riesgos personales y las medidas para reducirlos se abordan en detalle durante la valoración preoperatoria.
No. No es un método para perder peso. Antes de la operación se espera que el peso se haya estabilizado. La cirugía trata la flacidez y las alteraciones del contorno que persisten después de perder peso.
Un nuevo embarazo puede volver a modificar los tejidos del abdomen y las mamas. Por eso, normalmente se recomienda posponer la cirugía si se planea un embarazo en un futuro próximo.
No. Las cicatrices quirúrgicas son permanentes. Las incisiones se planifican para que, siempre que sea posible, queden cubiertas por la ropa interior o el bikini. Su visibilidad puede disminuir con el tiempo y los cuidados adecuados. La calidad de la piel y la cicatrización individual influyen en su aspecto.
La idoneidad solo puede determinarse mediante una valoración y una exploración personales. Si ya ha completado el embarazo y la lactancia, mantiene un peso estable y presenta cambios en el abdomen, las mamas o el contorno corporal que persisten a pesar del ejercicio y el control del peso, puede valorarse esta opción.
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